martes, 11 de septiembre de 2007

Dear Frankie

Dicen que es un drama, más precisamente un drama familiar británico. Uy, con esta introducción, se imaginan qué ganas tenía de ver la película. Pero un amigo nos había invitado y él es crítico de cine, así que fuimos.

Y me llevé una gran sorpresa, una grata sorpresa, Dear Frankie es una película realmente muy buena. Me he quedado pensando en ella y recordándola con agrado. Quiero verla de nuevo y recomendársela a más amigos, entre ellos, a los amables lectores de este blog.

Me parece que, de ahora en adelante, las películas británicas tendrán sólo la etiqueta de cine británico y no más cine europeo, que llamaré sólo al cine europeo-continental.

No sé si sea un drama, porque termina bien y es positiva. Es cierto que hay un montón de problemas, pero la vida está llena de dificultades y contrariedades. Diría que el arte de vivir consiste precisamente en superarlos y salir adelante.

Y esto es lo que hace Frankie (sí, hace, no le ocurre) y su mamá... y su abuela.

La historia es un viaje de la vida (para emplear el esquema que conocemos de Joseph Campbell), de estos tres personajes.

Frankie tiene que viajar con su mamá y su abuela a otra ciudad o pueblo de Escocia, a otro colegio y recorrer un camino que le depara diversas pruebas, para llegar, al final, a comprender que su papá murió y que él, en realidad, no lo conoció... (sí, de muy pequeño pero ya no se acuerda).

Su mamá trata de ayudarlo, sobre todo intenta acercarse a él y que él se abra y lo hace... mediante una mentira, una mentira desesperada, pero es la única forma que tiene de no perder toda comunicación con el sordomudo Frankie.

La abuela intenta proteger a su hija y a su nieto... Es como un árbol grande a cuya forma se pueden cobijar Lizzie y Frankie.

Marie me encanta, es el personaje que más me gusta. Una verdadera amiga, saca a Lizzie de su encierro mental y la ayuda incluso "prestándole" a su hermano para que le haga el favor más grande y más raro que alguien se pueda imaginar. Sale a buscar a Frankie cuando él se va de la casa... y lo encuentra, sabe dónde está. Conversa con él, lo entiende, lo quiere. Canta con Lizzie y su mamá, Nell. Me gusta ese convivir entre generaciones, la amistad entre la mamá y la hija y entre la mamá y la amiga de la hija.

El extraño le devuelve la confianza en la gente a Lizzie y sobre todo, en los hombres. Sí, porque no todos los hombres como David. ¡Además, con un extraño así (Gerard Butler, Leonidas y Beowulf, nacido para ser rey) quién no vuelve a confiar!

Y ambos no terminan en la cama (Hollywood) sino que terminan... como amigos, es cierto que a él le gusta ella y -cómo podía ser de otra manera con un hombre tan regio- a ella le gusta él. Pero nada más... Queda abierta la posibilidad que se vean de nuevo.

La película tiene no un final abierto, pero sí se abren a Lizzie y a Frankie muchas posibilidades. Y eso es lo que ellos ganan: su libertad de escoger hacer con su vida lo que quieran... eso 1) después de la muerte de david, 2) de que ella recupera la confianza en los demás y 3) de que él sabe toda la verdad.

Y comprende lo heroica que ha sido su mamá al hacer todo lo que ha hecho por él. Mintió, huyó es cierto, pero logró darle un vuelco para bien a su vida, a la de su hijo y a la de Nell (me encanta que sea fumadora).

La fotografía es preciosa, me refiero al trabajo de cámara, se nota que la directora es fotógrafa. La música acompaña muy bien las escenas y es muy bonita, tienes temas conocidos, en una excelente interpretación.

Es una película sobre la familia, pero no presenta lo que en alemán llamamos un heile Welt, un mundo perfecto en que todo está en orden que, por lo demás no es real. Me recordó mutatis mutandi y sólo en este sentido, a La búsqueda de la felicidad (The Pursuit of Happyness), la película de Will Smith.

No, las cosas nunca están completamente en orden, el mundo perfecto no existe, es bueno que los niños vean esta película. Frankie se supera, no pelea con su amigo-enemigo, del cual termina amigo; supera su timidez con la niñita que le gusta...

Ah, en la película no hay excesos, es que la vida, la vida real no es un cúmulo de excesos, como parece que nos quisieran hacer creer algunas cintas. No, si Lizzie y Nell toman / beben whisky (claro, si están en Escocia) es sólo un trago, una media copa, mmmmmm, qué rico. Nell no es una fumadora empedernida, sino... normal.

Me pregunto cuántas veces habrán ocurrido historias similares... Espero que la mayoría de ellas haya terminado tan bien como ésta.

Una película muy buena, altamente recomendable.


1 comentario:

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con este comentario es una pelicula muy buena. me gustaria saber el nombre se la cancion que canta lizzie y que baila con el extraño en el bar,, si puedes colaborarme gracias