lunes, 31 de marzo de 2008

Vantage Point


La primera de las películas que contó una historia desde diferentes perspectivas habría sido Rashomon, del director japonés Akira Kurosawa

Desde entonces, este intento de reconstruir la verdad en un caso delictivo parece fascinar al público, tanto como nos fascina a los abogados, que no hacemos otra cosa -se aprecia con claridad en materia penal- que transformar, por así decirlo, la verdad en verdad jurídica, mediante los medios de prueba, claro. Entre ellos, una filmación que es una forma de prueba documental.

En esta película se muestra la realidad desde ocho perspectivas. Precisamente en una época en que muchos de nosotros -tal como Howard Lewis- andamos "armados" con nuestras cámaras, dispuestos a filmar todo lo que se nos pasa por delante y si es importante, con mayor razón.

La publicidad decía: ocho puntos de vista y una verdad. Claro, de eso se trata, reconstruir la realidad a posteriori para conocer la verdad. No, no es un film relativista, si se quiere, sí subjetivista. Pero es realista y obejtivo, porque al final se conoce toda la verdad o todas las verdades o, más precisamente: la verdad. Lo que realmente ocurrió.

Quiénes fueron los que atentaron contra la vida del Pdte. norteamericano (que, en estos momentos se encuentra de gira por Europa del Este, ya que participará en la Cumbre de Bucarest que empieza el miércoles en esta ciudad rumana) queda muy claro al final -pero recién al final de la película-.

La persecusión automotriz es, eso sí, poco o nada creíble. Cuánto habrá pagado la Opel porque uno de sus autitos corriera raudo por las calles (muy angostas) de la hermosísima Salamanca (la filmación se realizó entre España y México).

Forest Whitaker, excelente, como siempre. Para mí, el héroe de la historia, más que Thomas Barnes, quien logra superar su problema... profesional y reconstruir la verdad de lo ocurrido, con nosotros los espectadores y en el mismo momento en que ésta ocurre. Toma rápidas decisiones que se revelan como acertadas. Una sola de sus decisiones, pensamos por un momento que es errada y luego se demuestra que había sido correcta... La historia juega un poco con la apariencia. Lo que veo, ¿es verdadero o sólo es una suerte de evidencia circunstancial?

Se ha criticado que Sigourney Weaver apenas se vea. Bueno, ella comienza la historia, nos muestra la primera toma... después, abandona el escenario y lo deja a otros.

La caracterización de los terroristas, me parece buena. Lo del amor no correspondido y la historia de celos encaja perfectamente con la idea que se tiene de los pueblos latino-europeos. Terrible Veronica ¡Pobre Enrique! Claro que él también, casi podríamos decir que se lo merece. ¡Pobre Javier! Dicen que las terroristas son peores que los terroristas, o sea, son mejores terroristas. Nuevamente me viene a la mente la consabida frase la corrupción de lo mejor, es lo peor.

Como se imaginan, es una cinta para no dormirse, pero es lo sufientemente corta (sólo 90 minutos) como para no perder la concentración, ni salir agotada/o del cine.

Termina bien. Salvo para los terroristas y para el doble del... No les cuento de quién por si no han visto la película.

¡Ah! Para quienes vivimos en países con una alta humedad y además mucho frío, es reconfortante ver sol, buen tiempo, gente con buen humor y personas que ayudan a los demás, como Howard-Forrest.

En Alemania, ha tenido una crítica demoledora por parte de la prensa, sobre todo de quienes rechazan (casi todos) a los EEUU y a su presidente, haga lo que haga. No es "la película del siglo", pero se las recomiendo, es una buena historia y está bien realizada.


domingo, 30 de marzo de 2008

Los falsificadores


De nuevo, lo mismo:

LOS FALSIFICADORES

... es que tengo que usar mis ventajas comparativas.

Se agradecen los comentarios en la página.


jueves, 27 de marzo de 2008

Mulholland Drive


Mariana nos ha dado la buena noticia de su primer comentario de cine en su blog, me gustaría ponerle un enlace a Mulholland Drive: una interpretación y recomendar su lectura.

Mi opinión (parcial) en en foro del artículo. Si alguien puede aportar más a la interpretación de la historia... ¡Bienvenidas las opiniones! ¡Gracias Mariana! Esperamos más comentarios...


lunes, 24 de marzo de 2008

Kick it like Beckham o Bend It Like Beckham


Si no te gusta el fútbol y tienes algo contra las mujeres (o las dos cosas) o no te simpatizan las películas con protagonistas mujeres (también puede ser) sin duda, esta no es una película para ti.

Pero si quieres ver una comedia inteligente, divertida (nada de aburrida) y con un fondo del que se puede "sacar" mucho, sí te la recomiendo.

La directora (sí, este film tiene una directora) Gurinder Chadha es una británica de ascendencia hindú, muy risueña y con la que, probablemente, da gusto trabajar.

Presenta el enfrentamiento de dos chicas (pero más de la una que de la otra) contra el proyecto vital que sus padres (más que nada sus madres) tienen para ellas.

En ambos casos, es un proyecto que pasa por complacer a los hombres, aprender a cocinar, a ser una buena dueña de casa, etc., etc.

Algunas de las hijas de la community hindú lo han comprendido muy bien... o muy mal, se han convertido en chicas absolutamente frívolas superficiales e incapaces de tener una relación de amistad (o de cualquier tipo que no sea el sexual) con un hombre.

Ante estos (malos) ejemplos, no habría sido raro que Jess (Parminder Nagra) hubiera decidido no casarse. Lo mismo, se puede decir de Jules (muy bien Keira Knightley) que tiene una mamá, a quien lo único que le interesa es que su hija tenga un novio (Kevin). Y más aún, pretende que gane por la parte sexual. De amistad, de comunicación, de respeto mutuo, nada.

Muchas veces, en Europa, se dice -o se piensa- que los inmigrantes de países lejanos son retrógados en materia matrimonial, sexual o familiar; pero el ejemplo de Paula, típicamente inglesa (físicamente, nos recordó a Camilla Parker-Bowles) no es mucho mejor. ¡Y cuántas de estas mamás hay! También en Alemania. Mujeres que no conocieron otra cosa en su juventud... y a quienes, lo único que les interesa es que sus hijas tenga éxito con los hombres.

Tampoco dejan a sus hijas en libertad de decidir lo que es bueno para ellas, lo que quieren lograr en su vida. Como dice Joe, a veces los padres no saben lo que es bueno para sus hijos. Claro que es cierto que todo lo hacen pensando que les hacen un bien, porque piensan que es lo mejor para ellos o para ellas...

Sí, Joe (excelentemente interpretado por el irlandés Jonathan Rhys Meyers) deja en claro que Jess -pese a todo- tiene mucha suerte: tiene una familia que se preocupa de ella. A diferencia de Joe... A su vez, Jess hace ver a Joe que tiene que hablar con su papá... que también es un hombre que tiene ese esquema prefijado de lo que debe hacer un chico: jugar fútbol. ¡Cómo lo conozco! En algunos pueblecitos de Alemania es lo que más les interesa (o lo único) a los padres: que sus hijos varones sean "buenos para el fútbol".

La especial relación padre - hija está interesantemente tratada. Muchas veces, se la descuida, debido a una suerte de fijación temática en la relación madre-hija. Gracias Bergmann

Se trata además, el tema multicultural, pero no en demasía, no es el principal. El tópico principal es precisamente la relación de las hijas con sus respectivas madres que pretenden -guiadas por muy buenas intenciones- imponer un modelo de mujer -y de familia- passé. Y de las hijas que... no es que se rebelen, pero poco a poco van haciéndoles ver a sus padres que ellas, en uso de su libertad, han elegido un camino distinto.

Tiene escenas muy divertidas... Es una historia contada con buen humor... llama la atención que, pese a estar en Inglaterra, nunca llueva. Siempre hay buen tiempo.

Excelentes las escenas finales en que se hace ese paralelo entre las escenas del fútblo (entrenamiento y partido final) y el matrimonio / boda / casamiento de Pinky.

La única escena que realmente no me gusta es el "ataque de histeria" (¿me permiten llamarlo así?) de Paula y las acusaciones de lesbianismo en contra de Jess... y Jules. No es la primera -ni probablemente será la última- película inglesa en que se muestra problemas de identidad sexual, parece que en las islas este es un tema. A juzgar por la educación que dan a estas chicas... no me extraña. Probablemente hay muchas dificultades en este aspecto.

Tony, adorable, un buen amigo, lástima que, para ser un buen amigo, tenga que ser homosexual. ¿Es que acaso, un chico no puede ser un buen amigo de una chica si no es homosexual? Aquí hay algo que no me gusta, porque se insinúa algo que no es verdad. Que conste que no quiero decir que los homosexuales no puedan ser buenos amigos de las mujeres, por el contrario, generalmente son muy buenos amigos; pero lo que no me gusta es que el único de los chicos capaz de ser un buen amigo de Jess no sea un heterosexual, como si la amistad hombre-mujer no fuera posible.

Jules, no tiene ningún amigo (varón) y por lo que cuenta de los hombres, parece que a su alrededor hay sólo "super machos" que no aceptan que ella juegue fútbol, lo que explica -ella lo dice- su interés por Joe.

La película tiene un final feliz, muy feliz, todos dichosos, los problemas superados. Incluso el de Mr. Bhamra con los malos ingleses que se rieron de él y no le permitieron jugar cricket, en el pasado.

En fin, supongo que la mayoría de los queridos lectores conocen esta película y seguro que nos pueden dar su valiosa opinión sobre ella en el foro.


sábado, 22 de marzo de 2008

Freedom Writers


Si hubiera que darle un puntaje del uno al diez, siendo el diez el máximo, le daría un diez.

Nunca me había planteado así el tema, pero sin duda, Erin Gruwell tiene razón: la banda (gang) más criminal de la historia fueron los nacional socialistas. Que consideraban que los demás no les daban lo que ellos se merecían y culpaban a los otros, especialmente a los judíos, de todos sus males. Para ellos, los judíos, que fueron su chivo expiatorio, debían morir inmisericordemente.

Ver nuevamente a Imelda Staunton como profesora, me causó una extraña sensación. Al comienzo pensé: por fin la vemos en un papel como profesora buena y comprensiva, a diferencia de su papel en Harry Potter, como la malvada Dolores Umbridge

Pero me equivoqué, aquí es... no, imposible que sea tan mala como la Umbridge, pero es... desesperanzada y además, envidiosa.

Es una especie de burócrata administradora de la ineficiencia de la educación estatal norteamericana. Cercana a los sindicatos y de esas que se preocupa más que nada de la jubilación. Trabaja en un colegio que, después de las protestas que casi sumieron a Los Ángeles en una especie de guerra civil, se abrió al proceso de integración, recibiendo a alumnos de las diferentes etnias que viven (no puedo escribir conviven) en esta ciudad estadounidense.

Pero ella no quiere, ni cree en la integración. El colegio, ha bajado enormemente su rendimiento y, en el fondo, es culpa de los chicos pobres de los diversos gangs, a los que hay que mantener en el colegio, pero a quienes no vale la pena enseñar nada. No vale la pena, no van a aprender, son limitados, no tienen tiempo de estudiar, no de hacer las tareas (deberes, en algunos países), vienen de familias disfuncionales, la mayoría de ellos tiene un prontuario penal y/o está en libertad bajo palabra (como Eva Benítez que, o asiste al colegio o las autoridades la envían a un camp educacional).

Margaret Campbell no permite a Erin que entregue a sus alumnos libros de la biblioteca para la casa, porque los chicos los romperán, ya que no saben tratar los libros y además, serán incapaces -intelectualmente- de leerlos, le explica desalmadamente.

Pienso que hay que confiar, que creer en los alumnos, educándolos, enseñándoles, para que salgan adelante, lo que significa, en primer término, exigirles. Flaco favor se le hace a los niños si no se les exige, por pena o -como en este caso- por falta de fe en ellos.

Este es el peor de los clasismos, el de Margaret y el de Brian Gelford, otro profesor, totalmente desilusionado del experimento de integración... en todos los planos.

El racismo no es sólo algo de los blancos en contra de los negros, como se presentaba en las historias norteamericanas de los años '50 ó '60. No, aquí el racismo es entre los gangs, fundamentalmente entre los camboyanos, los latinos y los negros.

Steve Gruwell, el papá de Erin y la inspiración de su hija que lo admira sobremanera, había sido, en su juventud, un luchador por la igualdad de "las razas". Cuando ella le explica lo que ocurre en el colegio y le pide ayuda, él le responde que los gangs no son luchadores por los derechos fundamentales, sino que son simplemente criminales.

Steve (Scott Glenn), de idealista, se había convertido en un burgués, interesado en el dinero, en la carrera de Erin y en la de Patrick Erin piensa que la causa de su aburguesamiento está en que se lo pasa jugando golf.

Pero Steve ayuda a su hija en todo momento, puede que le dé su opinión contraria, pero la apoya. Sale con los chicos, los invita a cenar, conversa con ellos, los guía... A diferencia de Patrick Dempsey

Patrick es el marido de Erin, un hombre sin grandes ambiciones y que quiere llevar una vida tranquila, con una mujer como todas. Finalmente la deja, lo que es una sorpresa para ella que, es cierto que lo había descuidado un poco a él; pero era por una causa justa y además, él bien podría haber salido con ella y los chicos. En el matrimonio, más que tolerancia, se necesita apoyo, apoyo activo y positivo y eso era algo que un hombre mediocre y que no quería ni siquiera acabar su carrera de arquitectura, no le podía dar a ella.

Erin le dice llorando -ante la vista de las maletas / valijas de Patrick que está preparado para abandonarla- le dice: "pero si tantas mujeres apoyan incondicionalmente a sus maridos en su trabajo". Él le responde secamente: "yo no soy una mujer". Con eso, a mi modo de ver, lo dice todo.

En las páginas alemanas, Freedom Writers es catalogada simplemente como un drama, lo que, en lenguaje cinematográfico alemán, significa que tiene un final trágico, aparte de muchos elementos trágicos. Es un error. La historia tiene, sin duda elementos trágicos, porque es una historia real, muy real y me imagino que se puede dar, mutatis muntandi, en muchas partes del mundo. Pero la historia no tiene un final trágico (salvo por el divorcio de Erin y Patrick), sino que muy por el contrario.

La historia termina bien y su final es real, totalmente real.

Es cierto que la integración -como la conocemos en nuestras sociedades- no es un proceso automático. Muchos lo creyeron y los vemos, a los pocos años, desilusionados -como Campbell y Gelford-. No, la integración es un proceso que hay que acompañar y que es siempre único, como son las personas que lo protagonizan. Hay que acompañar con medidas de apoyo, con confianza en que los chicos, pese a todas las dificultades, saldrán adelante y sabiendo que, aunque vengan de familias disfuncionales, no quiere decir que ellos se vayan a convertir en criminales el día de mañana. Uds. saben que no estoy de acuerdo con ninguna especie de determinismo que, en el fondo, niega la libertad humana.

Me gusta que Erin no se "disfraza" para ir al colegio, sigue siendo una mujer blanca y elegante con su collar de perlas y su diadema (cintillo) en el pelo. Haber cambiado su look habría sido dejar de ser ella misma y, en el fondo, una falta de respeto a sus alumnos. Muchos la pueden haber visto como una ingenua, sino como una ilusa; Margaret y Brian, seguro, Ellos se consideraban probablemente como los más realistas. Pero no hay que olvidar, en una frase de David Ben Gurion: "Quién no cree en milagros, no es realista" (ver La canciller Merkel en el Parlamento israelí).

Entre paréntesis, les recomiendo ver los extras (del DVD) en los que se ve a la verdadera Erin Gruwell o Mrs. G (Incluso el gesto de retirar el pelo con las dos manos es de la auténtica Erin).

Otro elemento que me gusta es que queda claro que un niño agresivo o indisciplinado está pidiendo a gritos auxilio y es ayuda lo que debemos darle en vez de juzgarlo duramente y de pensar que no logrará nada en la vida.

Es una gran delicadeza del director el mostrar las escenas de violencia (muerte y violaciones) de una manera muy delicada, lo que hace que la película sea más que apta, altamente recomendable, para adolescentes.

Me gustaría que hubieran mostrado más a los camboyanos, pero supongo que los asiáticos son siempre muy reservados. Apenas aparecen en los extras.

Sin duda, lo más importante de la película es el mensaje de la protección de la dignidad humana sobre cualquier otra consideración de raza o "de sangre", como insiste el papá de Eva desde la cárcel, donde paga por un crimen que no cometió. Es cierto que la familia es importante, pero una vez más (ver Little Miss Sunshine), me pregunto ¿la familia para qué? ¿Es la unidad familiar un valor en sí? Pienso que no. Las familias de la mafia calabresa están unidísimas. Lo que me dice a mí si la unidad es buena -o es mala- es la finalidad de la unidad. El por qué de la unidad. ¿El por qué y el para qué la familia está unida?

En el caso de Eva, la unidad familiar, el proteger a los de su sangre (en este caso a Paco) la habría llevado a perjurar en un juicio, a inculpar a un inocente y a proteger a un asesino. Y ella, después de leer El diario de Anna Frank y de hablar con Miep Gies -en realidad con la secretaria austiaca Hermine Santrouschitz, que escondió a Anna en su casa, auténticamente interpretada por Pat Carroll- después de ver la obra maestra de Spielberg, La lista de Schindler, no podía mentir y enviar a un camboyano, por el solo hecho de serlo, a la cárcel.

La página de la fundación Freedom Writers que se menciona en la película.



viernes, 21 de marzo de 2008

La Pasión de Cristo


Queridos amigos: es increíble como las películas quedan marcadas en nuestra mente, por decirlo de alguna manera. Vuelvo recién de la liturgia del Viernes Santo y, al escuchar las lecturas de la Pasión, veía pasar frente a mis ojos las escenas de la película La Pasión de Cristo y no otras. Ni siquiera me lo podía imaginas de otra forma. Sé que algunos dirán que es exagerado, pero a mí no me parece mal que el cine nos marque de esta forma.


jueves, 20 de marzo de 2008

Jumper


Queridos amigos, desde La web de kikorb,

Jumper



martes, 18 de marzo de 2008

Entrevista con Stefan Ruzowitzky


Queridos amigos de este blog, tengo el honor de presentarles la entrevista -traducida, claro- que el periodista de José M. García Pelegrín hizo al director de la película Die Fälscher o Los falsificadores

Apareció publicada en alemán en: FÄLSCHER, DIE


«Los falsificadores» muestra un capítulo fuera de lo común de la época nazi. ¿Se toparon con dificultades durante la realización?


Por supuesto que la dificultad era el peligro de depreciar el holocausto a una especie de «daño colateral». No me hubiera atrevido a presentar el horror cotidiano en un campo de concentración, pues siempre me había dicho a mí mismo: «Eso es algo que no se puede filmar”. Por eso me interesó contar una historia «diferente», la historia de un grotesco enclave en medio de un campo de concentración. En todo caso, siempre tuve muy claro que la película sería altamente política. Por eso mismo, intentamos no exagerar nada. La mesa de ping-pong, por ejemplo y otros muchos detalles más son auténticos. Ningún guionista se habría atrevido a inventar algo así. Las productoras reaccionaron positivamente frente a esta autenticidad.

¿Se puede decir que ha llegado el tiempo para las figuras «exóticas» que también hubo durante el nacionalsocialista?


Por respeto a las víctimas, hasta ahora muchas cosas no se podían mostrar. Sin embargo, la generación de los culpables y la de las víctimas se está ya extinguiendo. Hoy, el público cinematográfico se compone más bien de la generación de sus nietos. Esto abre nuevas formas de acceso a este intento de superar el horror de lo ocurrido.

¿Le ha ayudado la película a entender mejor esa época?

Sí, sabíamos que nos movíamos en una piscina llena de tiburones, de fuertes emociones. Para no «patinar» en muchas situaciones tuvimos que investigar minuciosamente. Por ello, recomendé a los actores, una y otra vez, que leyeran mucho acerca de este tiempo.

¿Son auténticos los aspectos de comedia de la película?


En este sentido, nos ayudó mucho el hecho que Veit Stübner
-el actor que interpreta a «Atze»- proceda de la RDA y haya estado en una cárcel del SED (Partido único de la República Democrática Alemana). Veit nos explicó que «en una situación así, es habitual que se cuenten chistes». Pienso además -aunque sea a otro nivel- lo que ocurre en «Un día en la vida de Iván Denisovich». Al final del «día», el protagonista puede decir que ha tenido, en cierta forma, suerte, pues ha encontrado algo de comer y ha sobrevivido esa jornada.

A dar autenticidad ayudó también el nonagenario Adolf Burger.

Sin duda; fue muy emotivo que los últimos sobrevivientes, Adolf Burger y Jack Plappler, visitaran el rodaje. En realidad, el auténtico Burger era mucho más radical que el que se presenta en la película. En «Los falsificadores», Burger no es la figura principal; el protagonista es Sorowitsch, un falsificador «de profesión», porque me fascinó su figura. Él había estado ya en prisión, como quedó de manifiesto en una escena de la cinta. Sorowitsch o Salomon Smolianoff ¾como se llamaba en realidad¾ era todo lo contrario a los intelectuales burgueses por quienes estaba rodeado. Después de la Guerra se supo que había «descubierto» en Argentina la existencia de obras de «antiguos maestros» de la pintura... ¡Genio y figura!

En su película, se enfrentan dos posiciones que tienen cierta legitimación moral.

Efectivamente; espero que los espectadores se pregunten: ¿cómo me habría comportado yo en una situación así? Salomon Sorowitsch tiene razón. Pero, Adolf Burger también la tiene. Todos están en la razón. De manera que no está claro quién se comporta correctamente. En el fondo, este es el tema de la película. Los sobrevivientes de la «Operation Bernhard» siguen hoy en día sin estar de acuerdo si el oficial de la SS que la comandó, fue un criminal -porque permitió que mataran a seis de los falsificadores- o tal vez, y pese a todo, un héroe, porque salvó la vida de los demás.

¿Es un «final feliz» apropiado para esta película?


El «happy end» definitivo se encuentra más bien al comienzo de la historia. Vemos a un sobreviviente con los bolsillos llenos de dinero y una hermosa mujer del brazo, en la Costa Azul ‘Azur. Pero entonces, este sobreviviente se plantea la cuestión: «¿Hice algo malo?, ¿fracasé moralmente?». De esto trata precisamente toda la película.

Entrevista de José M. García Pelegrín con el guionista y director Stefan Ruzowitzky.

lunes, 17 de marzo de 2008

domingo, 16 de marzo de 2008

Babel desde Cinemanet


Desde la excelente página Cinemanet (donde tanbién me acaban de publicar un artículo), les recomiendo este artículo de nuestro querido amigo Martín (Carta Náutica), les recomiendo esta excelente reseña de la película:

Babel

Cito: "En Babel la sospecha y la incomprensión son recurrentes y planteadas de forma muy creíble, lo que nos motiva a buscar explicaciones, tal vez la realidad nos desborda y no tenemos tiempo ni capacidad para procesarla con la celeridad que exigen los tiempos actuales, entonces preferimos enmarcarla en angostos parámetros (siempre más fáciles de comprender), como por ejemplo las burdas generalizaciones o los prejuicios, que nos convierten en victimarios (y también en víctimas) porque quienes no son desconocidos y diferentes nos intimidan y si fracasamos en el intento de entenderlos (si es que realmente hubo tal intento) preferimos enclaustrarlos en nuestros estrechos esquemas mentales, y lo mismo hacen con nosotros quienes también nos perciben como desconocidos y diferentes. Y de allí que todos nos observemos recíprocamente con dichos prejuicios, atmósfera que nos vuelve más aprensivos y temerosos de que al menor paso en falso terminemos malinterpretándonos, estigmatizándonos y sufriendo incluso consecuencias graves. Es decir, prejuicios siempre ha habido, pero ahora más que nunca porque hemos sido embestidos por una realidad tan compleja y heterogénea que no logramos decodificar y que desesperadamente queremos ordenar ubicándola dentro de parámetros que nos parecen más familiares y seguros, algo que hace que la burbuja que habitemos siga reduciéndose cada vez más. Y de allí que a inicios del siglo XXI y en plena era de la Globalización estemos más cerca que nunca antes, pero también más distanciados que nunca antes.

"Todas estas digresiones bien explicarían que en el panorama presentado por Babel los personajes no se comprendan o se miren con desconfianza o ya no como personas sino como estereotipos (una forma de empobrecer la realidad)" (...)

"Por tanto, lo que me sugirió Babel es un mundo donde ya no somos personas individuales, únicas e irrepetibles, sólo somos perfiles… Me explico: si somos latinoamericanos o musulmanes, pues tengamos cuidado porque al menor error podemos despertar sospechas; si somos norteamericanos pues ni se nos ocurra pedir ayuda por haber pasado por un mal momento, pues nuestra sociedad puede perdonar nuestros excesos y escándalos, pero nunca nuestros fracasos, ya que finalmente Adam Smith decía eso de que, en la Libre Competencia, la ambición individual se traduce indefectiblemente en el bienestar común y, por ende, debemos ser individualistas a más no poder, y esa cuestión de la solidaridad atañe ya a la beneficencia o al Ejercito de Salvación, y bastante tienen los demás con sus propios problemas e intereses, y si los descuidan para ayudarnos ya no podrán contribuir al bien común, el que bajo esa lógica individualista nos exige vernos como competidores o con indiferencia y no como hermanos, mentalidad reflejada incluso en situaciones muy puntuales, como aquella ya mencionada escena donde un turista es abandonado junto con su esposa herida…"

¡Muy buen artículo! ¡Gracias Martín!


sábado, 15 de marzo de 2008

Mirageman


Desde el excelente blog amigo Donde está Gatúbela, sobre Mirageman

En la base de datos, nos informan sobre Miragemen que:

Tagline: He has no superpowers, just his fists and guts.
Plot Outline: The raw story of a real-life superhero.

... y creo adivinar que por ahí van los tiros, perdón, los golpes.

La página de Miragemen

Me encanta que proteja a los alumnos del mobbing en los colegios, aunque los profesores no hagan nada. Parece que el personaje tiene una gran dosis de crítica social. Fíjense que, ya en el trailer, dice: "en tiempos sin justicia"...

Lo que también se ve en el trailer, donde la mayoría de los/las entrevistadas sostienen que Miragemen es innecesario. Y que el que debía proteger la sociedad de la delincuencia es el estado.

Evidentemente tienen razón, pero el problema es que, muchas veces, el estado fracasa en esto y entonces -en la teoría del contractualismo ilustrado, que está en la base del estado moderno, el poder vuelve al pueblo-.

Sólo un joven dice que, si el estado no hace nada, y por tanto, necesitan a Miragemen. Me recuerda el desmontaje de los héroes (al comienzo de) en la película The Incredibles

El trailer:



Me llama la atención que Chávez afirme que mirageman es Bolivariano Venezolano

La evolución de los héroes o para entender el tema Miragemen:



tomado de la página del héroe, espero que no les importe, ¡gracias!

La Parents Guide del banco de datos está vacía... aún, pero me imagino que pondrán algo sobre el lenguaje... lo que tampoco me parece tan terrible.

Me identifico plenamente con las palabras de Gatúbela: Yo no me llevo muy bien con el cine chileno, veo poco y la mayoría de las películas las descarto con sólo mirar el trailer. Las razones son varias: más de lo mismo, actores repetidos, tramas simplonas y siempre apelando al recurso fácil, la vulgaridad...

La única película chilena realmente buena que he visto en toda mi vida es Mampato en Rapa Nui


viernes, 14 de marzo de 2008

Vampiros en La Habana


De nuestro querido bloguer amigo rayco ¡gracias! aunque no la he visto... después de esta reseña:

Vampiros en la habana

...¡me encantaría verla!


jueves, 13 de marzo de 2008

Juno


Hoy me gustaría recomendarles este excelente artículo de Benita (Mis jefes llevan chupete), a quien conocemos mucho por ser una de las más fieles comentaristas en este blog:

JUNO.

¡Mil gracias Benita!

Lamentablemente, no he visto aún la película... Tal vez nos puedan dar su fundada opinión quienes la hayan visto ya.


viernes, 7 de marzo de 2008

Sweeney Todd : The Demon Barber of Fleet Street


Espero no llegar muuuuy tarde con este comentario. Esta semana nuestro grupo de amigos amantes del cine, pudo ver -finalmente y para nuestra alegría- Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street

Es una leyenda de Londres. Una de esas ambientada en la Inglaterra del siglo 19, de la que también nos habla Dickens.

Fleet Street, leo que es "la" calle en que, hasta los 80, se situaban los grandes diarios y agencias de noticias en Londres. Por tal razón -nos dice Wiki- "the street's name continues to be used as a metonym for the British national press".

Como la mayoría de las obras británicas -incluída Harry Potter, de la que nos contó Hilda hace unos días, en El adiós a un amigo: Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte- tiene una gran dosis de crítica social.

A mi modo de ver, la clave de todo el "mensaje" de la historia está cifrado en las frases idénticas de Sweeney Todd y de su archienemigo Judge Turpin, ambos dicen que todos los hombres merecen morir, también ellos.

No estamos frente a un relativismo moral, sino más bien un gran rigorismo. Nadie merece vivir, todos somos malos, no hay perdón (sí, venganza), ni arrepentimiento. Muy de acuerdo a la ética puritana de la Inglaterra de ese entonces.

La frase es pronunciada primero por el juez Turpin al repulsivo Beadle Bamford (interpretado magistralmente por Timothy Spall, Colagusano en Harry Potter) al salir del tribunal, donde acaba de condenar a muerte a un niño, y después Sweeney-Johnny Depp se lo dice a... olvidé a quién (no sé si a Mrs. Lovett o a Anthony Hope y no puedo volver a ver la cinta, como se hace con los DVDs cuando una tiene una duda).

De alguna forma, se muestra cómo la maldad humana y (fíjense en el leit motiv del juez injusto en la literatura universal) engendra más maldad. De ahí la gran importancia del derecho procesal y del estado de derecho en general, aparte de las ganratías constitucionales.

Maldad que no contagia necesariamente a la inocencia (Anthony Esperanza y Johanna).

Por otra parte, la maldad busca a la maldad... y la encuentra: Sweeney y Mrs. Lovett.

Aunque, como siempre, estos dos personajes no son totalmente malos. Sweeney es, en cierta medida, víctima de una injusticia y quiere venganza. No es malo, lo hicieron malo... Una persona que comete crímenes como los suyos, tiene siempre una triste historia detrás. No es que sea su producto ciego, no quiero caer en el determinismo, pero es innegable la influencia de los acontecimientos externos.

Supongo que si se hubiera topado con Lucy, todo habría sido diferente... si la hubiese reconocido.

A su vez, quién sabe qué historia tuvo Mrs. Lovett, tan obsesionada por Sweeney que incluso estuvo dispuesta a sacrificar a Toby por él, inmediatamente después de prometerle protección de por vida. En el fondo, condenó a muerte al niño por temor a que la policía descubriera a Sweeney. Una prueba más de que la obsesión no es amor, aunque algunas veces pase por tal, craso error.

El que sí es totalmente malo es el juez (no pude dejar de pensar en Snape). Al parecer, toda su maldad habría empezado con la lujuria

La conversación que tiene con Anthony en su casa, en que le muestra los libros sobre sexo (de la época) y el intento de casarse con Johanna, además de espiarla (el director, una vez más extraordinario, Tim Burton, no nos mostró nada más, pero no hay que ser ni muy ocurrente, ni muy mal pensada, para imaginarse que no sólo la espiaba cuando ella estaba sentada mirando por la ventana), nos da una idea de para dónde iba su personalidad pederasta y que, en realidad, era él quien debía haber sido encerrado tras las rejas.

Me pregunto qué habrá sido de Johanna y de Anthony, la cinta lo deja abierto. Pobre Johanna, ver a su papá en esas condiciones. Un encuentro era inevitable; pero ciertamente, era mejor dejarla a ella fuera del juego macabro del barbero. Supongo que, como en los cuentos de Dickens, ellos "se salvaron" y lograron arrimarse a la orilla del bien.

Si Turpin efectivamente había adoptado a Johanna (es lo que dice Mrs. Lovett, claro que no se sabe hasta qué punto se le puede creer), ella habría heredado su fortuna después de su deceso. Ella y Anthony hubiesen tenido suficiente dinero para asegurarse "un buen pasar". Y probablemente, se habrían llevado a Toby con ellos (para que no tenga que volver al orfanato; claro que si lo adoptan como hermano, tendrían que pedir ayuda a los alcohólicos anónimos). Este final es invento mío...

La música, excelente. La película está basada en el musical homónino (1979) de Stephen Sondheim (Brodway).

La cámara, ¡igualmente bien! Y es difícil filmar todo de noche... hace unas décadas, no se podía. Bueno, sí se podía, pero los resultados eran muy pobres.

Para no hablar de los actores, ¡extraordinarios!

Es una película macabra, terrible, una historia de maldad, de muertes, de canibalismo, se ve mucha sangre... Tiene un final triste. Pero está tan bien relizada que se merece el Oscar que ganó, las preferencias del público y la recomendación de este humilde blog.

Además, no es una película inmoral, como les decía, es más bien de crítica social descarnada... y desangrada. Y no le faltan los detalles de humor. Después de todo, aunque sea una "leyenda urbana" del Londres del s. 19, es también un musical norteamericano.

Entre paréntesis, una amiga me contó que, en Inglaterra, cuando los niños se portan mal, no les dicen: viene el lobo, el cuco o el hombre del saco, sino... que los amenazan con Sweeeney Todd.


sábado, 1 de marzo de 2008

Katyn


El jueves pasado, les contaba que me moría de ganas de ver Katyn (ver Academy Awards 2008 Oscar Best Foreign language Film)

Ahora me muero de envidia porque ¡Marcos la vió! ...y escribió este estupendo post que les recomiendo:

La masacre de Katyn

Los dejo con el trailer: