sábado, 22 de marzo de 2008

Freedom Writers


Si hubiera que darle un puntaje del uno al diez, siendo el diez el máximo, le daría un diez.

Nunca me había planteado así el tema, pero sin duda, Erin Gruwell tiene razón: la banda (gang) más criminal de la historia fueron los nacional socialistas. Que consideraban que los demás no les daban lo que ellos se merecían y culpaban a los otros, especialmente a los judíos, de todos sus males. Para ellos, los judíos, que fueron su chivo expiatorio, debían morir inmisericordemente.

Ver nuevamente a Imelda Staunton como profesora, me causó una extraña sensación. Al comienzo pensé: por fin la vemos en un papel como profesora buena y comprensiva, a diferencia de su papel en Harry Potter, como la malvada Dolores Umbridge

Pero me equivoqué, aquí es... no, imposible que sea tan mala como la Umbridge, pero es... desesperanzada y además, envidiosa.

Es una especie de burócrata administradora de la ineficiencia de la educación estatal norteamericana. Cercana a los sindicatos y de esas que se preocupa más que nada de la jubilación. Trabaja en un colegio que, después de las protestas que casi sumieron a Los Ángeles en una especie de guerra civil, se abrió al proceso de integración, recibiendo a alumnos de las diferentes etnias que viven (no puedo escribir conviven) en esta ciudad estadounidense.

Pero ella no quiere, ni cree en la integración. El colegio, ha bajado enormemente su rendimiento y, en el fondo, es culpa de los chicos pobres de los diversos gangs, a los que hay que mantener en el colegio, pero a quienes no vale la pena enseñar nada. No vale la pena, no van a aprender, son limitados, no tienen tiempo de estudiar, no de hacer las tareas (deberes, en algunos países), vienen de familias disfuncionales, la mayoría de ellos tiene un prontuario penal y/o está en libertad bajo palabra (como Eva Benítez que, o asiste al colegio o las autoridades la envían a un camp educacional).

Margaret Campbell no permite a Erin que entregue a sus alumnos libros de la biblioteca para la casa, porque los chicos los romperán, ya que no saben tratar los libros y además, serán incapaces -intelectualmente- de leerlos, le explica desalmadamente.

Pienso que hay que confiar, que creer en los alumnos, educándolos, enseñándoles, para que salgan adelante, lo que significa, en primer término, exigirles. Flaco favor se le hace a los niños si no se les exige, por pena o -como en este caso- por falta de fe en ellos.

Este es el peor de los clasismos, el de Margaret y el de Brian Gelford, otro profesor, totalmente desilusionado del experimento de integración... en todos los planos.

El racismo no es sólo algo de los blancos en contra de los negros, como se presentaba en las historias norteamericanas de los años '50 ó '60. No, aquí el racismo es entre los gangs, fundamentalmente entre los camboyanos, los latinos y los negros.

Steve Gruwell, el papá de Erin y la inspiración de su hija que lo admira sobremanera, había sido, en su juventud, un luchador por la igualdad de "las razas". Cuando ella le explica lo que ocurre en el colegio y le pide ayuda, él le responde que los gangs no son luchadores por los derechos fundamentales, sino que son simplemente criminales.

Steve (Scott Glenn), de idealista, se había convertido en un burgués, interesado en el dinero, en la carrera de Erin y en la de Patrick Erin piensa que la causa de su aburguesamiento está en que se lo pasa jugando golf.

Pero Steve ayuda a su hija en todo momento, puede que le dé su opinión contraria, pero la apoya. Sale con los chicos, los invita a cenar, conversa con ellos, los guía... A diferencia de Patrick Dempsey

Patrick es el marido de Erin, un hombre sin grandes ambiciones y que quiere llevar una vida tranquila, con una mujer como todas. Finalmente la deja, lo que es una sorpresa para ella que, es cierto que lo había descuidado un poco a él; pero era por una causa justa y además, él bien podría haber salido con ella y los chicos. En el matrimonio, más que tolerancia, se necesita apoyo, apoyo activo y positivo y eso era algo que un hombre mediocre y que no quería ni siquiera acabar su carrera de arquitectura, no le podía dar a ella.

Erin le dice llorando -ante la vista de las maletas / valijas de Patrick que está preparado para abandonarla- le dice: "pero si tantas mujeres apoyan incondicionalmente a sus maridos en su trabajo". Él le responde secamente: "yo no soy una mujer". Con eso, a mi modo de ver, lo dice todo.

En las páginas alemanas, Freedom Writers es catalogada simplemente como un drama, lo que, en lenguaje cinematográfico alemán, significa que tiene un final trágico, aparte de muchos elementos trágicos. Es un error. La historia tiene, sin duda elementos trágicos, porque es una historia real, muy real y me imagino que se puede dar, mutatis muntandi, en muchas partes del mundo. Pero la historia no tiene un final trágico (salvo por el divorcio de Erin y Patrick), sino que muy por el contrario.

La historia termina bien y su final es real, totalmente real.

Es cierto que la integración -como la conocemos en nuestras sociedades- no es un proceso automático. Muchos lo creyeron y los vemos, a los pocos años, desilusionados -como Campbell y Gelford-. No, la integración es un proceso que hay que acompañar y que es siempre único, como son las personas que lo protagonizan. Hay que acompañar con medidas de apoyo, con confianza en que los chicos, pese a todas las dificultades, saldrán adelante y sabiendo que, aunque vengan de familias disfuncionales, no quiere decir que ellos se vayan a convertir en criminales el día de mañana. Uds. saben que no estoy de acuerdo con ninguna especie de determinismo que, en el fondo, niega la libertad humana.

Me gusta que Erin no se "disfraza" para ir al colegio, sigue siendo una mujer blanca y elegante con su collar de perlas y su diadema (cintillo) en el pelo. Haber cambiado su look habría sido dejar de ser ella misma y, en el fondo, una falta de respeto a sus alumnos. Muchos la pueden haber visto como una ingenua, sino como una ilusa; Margaret y Brian, seguro, Ellos se consideraban probablemente como los más realistas. Pero no hay que olvidar, en una frase de David Ben Gurion: "Quién no cree en milagros, no es realista" (ver La canciller Merkel en el Parlamento israelí).

Entre paréntesis, les recomiendo ver los extras (del DVD) en los que se ve a la verdadera Erin Gruwell o Mrs. G (Incluso el gesto de retirar el pelo con las dos manos es de la auténtica Erin).

Otro elemento que me gusta es que queda claro que un niño agresivo o indisciplinado está pidiendo a gritos auxilio y es ayuda lo que debemos darle en vez de juzgarlo duramente y de pensar que no logrará nada en la vida.

Es una gran delicadeza del director el mostrar las escenas de violencia (muerte y violaciones) de una manera muy delicada, lo que hace que la película sea más que apta, altamente recomendable, para adolescentes.

Me gustaría que hubieran mostrado más a los camboyanos, pero supongo que los asiáticos son siempre muy reservados. Apenas aparecen en los extras.

Sin duda, lo más importante de la película es el mensaje de la protección de la dignidad humana sobre cualquier otra consideración de raza o "de sangre", como insiste el papá de Eva desde la cárcel, donde paga por un crimen que no cometió. Es cierto que la familia es importante, pero una vez más (ver Little Miss Sunshine), me pregunto ¿la familia para qué? ¿Es la unidad familiar un valor en sí? Pienso que no. Las familias de la mafia calabresa están unidísimas. Lo que me dice a mí si la unidad es buena -o es mala- es la finalidad de la unidad. El por qué de la unidad. ¿El por qué y el para qué la familia está unida?

En el caso de Eva, la unidad familiar, el proteger a los de su sangre (en este caso a Paco) la habría llevado a perjurar en un juicio, a inculpar a un inocente y a proteger a un asesino. Y ella, después de leer El diario de Anna Frank y de hablar con Miep Gies -en realidad con la secretaria austiaca Hermine Santrouschitz, que escondió a Anna en su casa, auténticamente interpretada por Pat Carroll- después de ver la obra maestra de Spielberg, La lista de Schindler, no podía mentir y enviar a un camboyano, por el solo hecho de serlo, a la cárcel.

La página de la fundación Freedom Writers que se menciona en la película.



12 comentarios:

Luna Carmesi dijo...

Ni idea de esta pelicula!!!
:-O
Y mira que la Swank tiene publico...

Marta Salazar dijo...

es muy bonita y natural, supongo que se merece tener público!

en los extras, la ves llorar, se podría pensar que es parte del show y que está actuando, pero no sé por qué me inclino a pensar que llora de verdad, de emoción.

La peli es MUY BUENA! de verdad!

Martín dijo...

Hola, Marta

Interesante reseña. Trataré de ubicar esta cinta

Saludos

Nota: si el comentario sale repetido es porque Blogger se comió el anterior

Marta Salazar dijo...

no salió repetido je je.

te gustará, seguro!

un abrazo!

Anónimo dijo...

Me encantó esta película. Me sentí identificada porque soy estudiante de pedagogía(maestra de primaria con mención en matemáticas), y en más de una ocasión he sido"ridícula" por proponer cambios que muchas veces son "imposibles de realizar".

Bendiciones

Srta. G.

Anónimo dijo...

Buena pelicula, la verdad en el camino de ser un maestro ocurren muchas cosas, no tan duras como las expresadas en las pelicula, pero que determinan el rendimiento de nuestros alumnos, es acertado hacerles comprender a los jovenes k pueden lograr sus metas, el primer dia de clases entre al salon y mire a mis alumnos y algunos me dijeron profe no se preocupe de nosotros... somos casos perdidos... ahora estan cambiando...

Anónimo dijo...

hola , di con tu blog buscando info sobre los escritores de la libertad.
Vi la peli y me parecio muy buena en la transmicion de la experiencia .Creo que el mensaje es mas que la calidad de la pelicula pero bien vale la pena verla.

eduardo dijo...

hola , di con tu blog buscando info sobre los escritores de la libertad.
Vi la peli y me parecio muy buena en la transmicion de la experiencia .Creo que el mensaje es mas que la calidad de la pelicula pero bien vale la pena verla.

Marta Salazar dijo...

Gracias amigos, por sus últimos comentarios, un abrazo a todos!

Anónimo dijo...

Inreresante soi estudiante i la pelicula nos ensena a que. Los adolecente tomen conciencia de lo que esta bien i lo que esta mal para que tengan un buen por benir

Marta Salazar dijo...

parece que están fallando las clases de ortografía en Buenos Aires... ah?

Esteban Andrés dijo...

hola, me interesaría saber el titulo del libro que Eva comparte con su padre en priosión, gracias.