viernes, 29 de febrero de 2008

jueves, 28 de febrero de 2008

Academy Awards 2008 Oscar Best Foreign language Film




¡Qué ganas de ver las demás! ¡Sobre todo Katyn!

Es impresionante como Europa central y del Este, además de Asia Central estuvo tan bien representada en Hollywood.

Vean a Karl Markovics entre el público. Fíjense que la "animadora" no tuvo ninguna dificultad en pronunciar (y ¡correctamente!) en nombre del director austriaco Ruzowitzky. (Bueno, si la marcha más típicamente austriaca se llama Radetzky, no hay de qué sorprenderse, ja ja, es sólo una broma).


martes, 26 de febrero de 2008

Die Fälscher - The Counterfeiters - Los falsificadores


Ayer en la tarde, fui a devolver la película del fin de semana a la mediateca.

Pregunté, sin mucha esperanza, si Die Fälscher estaba disponible. No la había visto nunca en los estantes de las películas nuevas; pero, si la tenían, supuse -erróneamente- que estaba prestada, ya que había ganado el Oscar a la mejor "película extranjera".

Cuál no sería mi sorpresa cuando el chico de la caja -que no conocía la cinta, pese a que siempre comentamos lo que llevo- me dice -luego de consultar la computadora-: "sí, hay una película".

Esto, para que se hagan una idea de lo poco que se conoce esta cinta austriaco-alemana, en Alemania. Es más, los diarios de hoy -tampoco los de ayer- no tienen en su primera página, nada acerca del premio (salvo uno).

Su director, entrevistado en Hollywood por la prensa alemana (cito de memoria) dijo que, en los Estados Unidos, había muchos descendientes de europeos que se vieron envueltos en los acontecimientos, pero que allá se veía el tema desde un punto de vista más fácil de ser tratado. Claro, en Alemania -y parece que en Austria, aún más- la temática campos de concentración y exterminios, es sumamente difícil.

Es un tópico, en sí, difícil, sobre todo cuando este horrible genocidio ha ocurrido aquí. Además, una generación entera calló sobre el tema. Esto fue, en definitiva, una de las causas, uno de los detonantes de la revolución del 68 en los países de habla alemana.

En fin, parece que, con el tiempo, vamos superando el problema y podemos acercarnos racionalmente a esta difícil temática, al menos, a través del cine. Además y aquí entre nos, después de que Dani Levy hiciera su Mein Führer - Die wirklich wahrste Wahrheit über Adolf Hitler, parece que el tema se puede asumir en forma algo distinta a cómo hasta ahora se ha hecho o no se ha hecho. Aunque hay que reconocer que Dani es Dani y no a todos se le permite lo que se acepta o se le permite él.

La película en comento está basada en un libro autobiográfico, escrito por Adolf Burger, concretamente en su obra Teufels Werkstatt = el Taller del demonio. La primera edición, de 1945, está en checo y se llama "El número 64401". Recuerden que en los campos de concentración, no había nombres sino sólo números... Un número muy pequeño que se explica porque él estaba en el comando que recogía el equipaje de los condenados a las cámaras de gas y entre las maletas, bolsos y ropa, había alimentos. En total, contando la obra primigenia y la última, aumentada, de 2006, su libro de Burger cuenta con cinco ediciones.

Burger es interpretado por el berlinés August Diehl (perdonen mi superficialidad, pero, pese a ser el actor que mejor se ve de todos en la película, no puedo dejar de mencionar que se parece al descabezado, al Hesse, en Sleepy Hollow).

Es un comunista dispuesto a morir antes de sacrificar sus ideales y trabajar para los nacional socialistas. No se deja intimidar, es inquebrantable. Estaba casado: Gisela (asesinada cuando, teóricamente, trató de huir de Auschwitz) y él tenían el lema: "Somos prensistas, para multipliar la verdad". La verdad marxista, claro.

Liberado el 5 de mayo, Adolf logró llegar el 20 de mayo de 1945 a Praga. En Popgrad, su pueblo, comprobó que su mamá y su papá habían muerto en los campos de concentración de Ravensbrück y de Sachsenhausen, respectivamente, donde habían sido deportados cuatro semanas antes del término de la guerra.

Burger aún vive y estuvo en Potsdam, en los estudios Babelsberg, revisando la reconstrucción del block 18-19 del campo de concentración de Sachsenhausen

Con todo lo que nos podamos identificar -y admirar- con el idealismo, la valentía y la consecuencia de Burger de la película, y menos -o nada- con su adhesión a la ideología marxista, el protagonista es, en realidad, Salomon Sorowitsch (leo que se llamaba Salomon Smolianoff), interpretado magistralmente por el vienés Karl Markovics. Sally es el verdadero héroe (o anti-héroe) de esta historia. Aunque se ha criticado que la película no tiene héroes...

Un hombre del "bajo mundo", una suerte de "rey de los ladrones" o más bien, "rey de los falsificadores", pero que, como dice la primera mujer con la que se acuesta en la película, no es tan malo como parece.

Fíjense, en esta escena en el local de Berlín, que el "nuevo nazi" Ludwig (el que le pide dinero prestado) es homosexual, al igual que el tipo que lo hizo entrar en el partido. Fíjense además en la mujer del bajo mundo que desprecia a Sally por ser judío y él le dice al "amigo" que se la presentó: "debiera vomitar el champagne, porque es un Rotschild".

Sally vive de la necesidad de los demás, Hans, el joven de la resistencia judía intenta hacerle ver lo que están haciendo "con nosotros". Sally le dice una frase que no deja de ser significativa "los problemas de los judíos se producen porque no se asimilan" (pensé en el muy asimilado Dr. Hahn, del Instituto de crédito de Hamburgo... también en Sachsenhausen). Y le ofrece a Hans hacerle un documento que diga que es más que ario y que desciende de un dragón.

Nótese que Sally fabrica a la mujer que le lleva Hans, un pasaporte argentino, a cambio de que ella se acueste con él... (escena que está demás y hace -esta y otras- que la cinta, lamentablemente, no sea apropiada para niños, pese a que en Alemania está para 12, pero es que en este país, el único criterio para fijar el límite de edad es la violencia y no el sexo). Y en eso, lo descubre Herzog, el funcionario policial que avanza hacia director de un campo de concentración.

Y aquí me tengo que detener para explicarles que todo el personal que "trabajaba" -aunque no se puede llamar trabajo a ello- en los campos de concentración y exterminio, no eran militares alemanes -como algunas veces se piensa, porque llevan uniforme-. No, eran de la SS, el grupo paramilitar del Partido único, del Partido Obrero Nacional Socialista.

Hay una escena en Mauthausen, 1939, una de las primeras. Quien golpea al hombre en el suelo, no es un alemán, sino otro judío, un Kapo. Sobre el Kapo, se vuelve en la escena siguiente, en que se muestra la violencia ejercida por estos mismos judíos encargados de sus compañeros por encargo de los SS. Todos los relatos de los recluidos en los campos de concentración que he leído, hablan de la crueldad de los Kapos que habrían sido aún peores que los mismos nazis. Dr. Klinger es evidentemente una excepción.

Fridriech Herzog (cuyo lema es "cada uno es su propio prójimo", cada uno y su familia, claro), interpretado por Devid Striesow, un actor del Este de Alemania, de la ex-República democrática alemana o, como se decía comúnmente, de la "alemania comunista" había sido comunista (al igual que Roland Freisler, el juez que condenó a Sophie Scholl, quien había sido comisario soviético. No sé, pero los que están arriba, siempre están arriba... da lo mismo en qué régimen).

Las tonterías que dice acerca de la familia, la educación y la llamada Menschenführung (= dirigencia, conducción o liderazgo de las personas es una típica estupidez y es lo que muchas veces hoy también venden por "familia"). Herzog se prepara bien para ocupar un lugar en la sociedad donde le toque vivir después de la guerra. Es de los que siempre estarán arriba, porque siempre servirán al que esté más alto que ellos, al tiempo que patean al que está abajo...

Frau Herzog es intolerable, la típica mujer doble (al igual que su marido) y absolutamente tonta. Pero no les cuento más sobre este personaje y sus tres retoños, típicamente arios. Herzog se parece mucho, sólo físicamente claro, al ex-ministro-presidente de Baden-Württenberg, Erwin Teufel

Herzog vive muy bien, la casa fue probablemente confiscada a algún judío y entregada por un arriendo / alquiler bajísimo a los jerarcas del partido... era la práctica de aquel entonces. Se queja con Sally de que a él lo presionan "desde arriba". Sally negocia el logro de los objetivos que le exigen a Herzog, a cambio de medicina para Kolya Karloff (un joven dibujante, procedente de Odessa, ciudad donde vivía una mezcla increíble de pueblos y etnias), interpretado estupendamente por el actor berlinés Sebastian Urzendowsky

Este es un aspecto que habría que destacar de la película: la amistad, el compañerismo, la lealtad (defensa de Burger por Sally frente a Zilinski (interpretado por Andreas Schmidt). No dejar a nadie en el camino. Desvivirse por los demás, apoyarse mutuamente, pese a las peleas... sobre todo con Burger que, pese a todo su idealismo, no era un hombre fácil.

Adolf acusa a Sally porque se vende a los nazis (por eso le dice "pequeña prostituta"); pero no hay que olvidar que Sally protege y defiende a sus compañeros, en lo que también están empeñados el médico (lema: "sólo si sobrevivimos, los habremos vencido") y también Atze (Veit Stübner, otro berlínes).

Entre paréntesis, Adolf Burger vive un compañerismo o amistad, en el mejor de los casos, de clase (hace acepción de personas) y esto no me parece aceptable, pero está muy de acuerdo con su ideología marxista (se ve claramente en la escena en que desprecia públicamente a la mesa de los "ricos").

A mi modo de ver, la relación entre Burger y Sorowitsch está bien dibujada. No les quiero contar mucho, pero no me parece que Sally sea un vendido o un aprovechador, aunque, sin duda, no rechaza lo que puede tomar (por ej. cuando pinta a los nazis y para los nazis, empezando por el vomitivo de Holst). Una escena que me parece que muestra la posición de los dos hombres es aquella en que les dan la "ropa usada". Sally no la rechaza y se coloca la ropa de hombres que murieron en la cámara de gas, Adolf, no. Él prefiere pasar frío, pero no se la pone.

La música... una cree que está viendo una película argentina, salvo por las operetas (para no escuchar lo que pasa afuera, los golpes, los gritos, los ladridos y los disparos) y por el aria de Loszek (el único religioso del grupo), interpretado por al artista ruso Lenn Kudrjawizki (y el Cielito lindo). Fíjense la insistencia en el tema de Volver No hay grandes orquestas, ni música fenomenal, pero está bien, una buena mezcla, "pega" con la época.

El trailer, pésimo. Un cazabobos. No me extraña que la cinta haya pasado sin pena ni gloria por los cines alemanes. Los trailers son algo que los alemanes, definitivamente, no saben hacer.

Escuchaba una entrevista con el director y libretista, el austriaco (vivió un tiempo en Düsseldorf, por el trabajo de su papá), Stefan Ruzowitzky (una entrevista sobre otra película suya, ¿me lo pueden creer? es que parece que acá nadie pensaba que le darían un Oscar) y él decía que lo que más le importa es la historia... Lo que en mi casa llamamos "el argumento" de la película.

El final... podría haber sido mejor, la verdad es que lo encuentro sin sentido... Tal vez quiera mostrar que la vida es un juego o que el vicio del juego consumirá la vida de Sally. La francesa que le ponen al lado, no me convence en absoluto.

Le deseo lo mejor a Sally, pero me temo que no lo logre...


lunes, 25 de febrero de 2008

sábado, 23 de febrero de 2008

The Core, desde el punto de vista científico


A través de mi querido amigo Hairanakh, conocí hace mucho tiempo el excelente blog MalaCiencia

Hoy buscaba información acerce de un cierto tópico (lamentablemente Alf no ha escrito aún nada sobre el tema acerca del cual "investigaba"... para que no se queden con la duda acerca de qué estaba buscando, ver Filmación de un electrón) y me encontré con que el último post de MalaCiencia estaba dedicado nada menos que a una película, pero analizada desde el punto de vista científico.

No dejen de leer: The Core: Rotaciones y corrientes, un ejemplo de riqueza interdiscipliaria. Hago notar que el autor del blog tiene una categoría, un label entero para esta cinta.


viernes, 22 de febrero de 2008

¿Qué película ganará el Oscar?


Estimados amigos: el excelente blog Cinematófilos ha entregado sus premios, les recomiendo el post, entre otras cosas, porque los blogs premiados por Andrés son realmente muy buenos:

Digresión galardonil

A su vez, les aviso que en este blog amigo, hay una encuesta sobre un tema que a todos nos interesa: ¿Cuál ganará el Oscar como mejor película? ¡Quedan apenas dos días para que termine la encuesta! ¡Así que, a votar ahora mismo!


jueves, 21 de febrero de 2008

The Princess Diaries - Plötzlich Prinzessin


Queridos amigos: esta es una de las películas de Disney (con personas) que más me gusta.

Dentro de su irrealidad, la historia no es imposible. Tiene los elementos de cuento de hadas: el síndrome del patito feo (no necesito explicarlo) y el encuentro inesperado de la protagonista con su verdadera identidad.

Asimismo, otro elemento presente es sin duda el de My fair lady (síndrome de Pygmalion), por algo es Julie Andrews, la abuela de Mia y quien se ocupa de su transformación.

El sueño americano de ser una princesa. Mia es, en los EEUU, una underdog (en las categorías del viaje del héroe de Joseph Campbell) que inicia un viaje de la vida hacia el descubrimiento de su verdadera identidad y con ella, de su cometido: seguir el camino que su padre le dejó como herencia, ayudada y acompañada por su abuela, su mamá y sus amigos... y Joe, "el jefe de seguridad del Reino".

Mia tiene buenos amigos, además de su mamá, Lilly Moscovitz, su hermano, Michael Moscovitz y Jeremiah Hart. Con ellos se pelea y se reconcilia, varias veces (con Jeremiah no, pero sí con los Moscovitz).

La escena que encuentro más divertida es aquella en que Mrs. Gupta recibe a la Reina en el colegio y le sirve, temblando, el té en una taza de la mejor porcelana china. (A Helen, se lo da en un vaso de plástico).

Otra escena para moriste de la risa es aquella en que Clarisse hace caballeros de Genovia al policía y al conductor del tranvía.

El peluquero italiano y sus ayudantes (¿alemanas?) son igualmente muy divertidos.

Sin dramatizar, se muestra el mobbing de que es objeto Mia en el colegio, que paga su familia paterna, que ella no conoce. Hasta que llega su abuela. Una buena oportunidad para conversar con los niños acerca del tema mobbing en el colegio. Conversar con ellos -y tal vez con nuestros amigos- del respeto a los demás, de tratar de ponerse en el lugar de los otros, de escuchar cuando los demás hablan, no reirse de ellos, no juzgarlos, sino que ayudarlos.

Se muestra también que el mundo de las exitosas (por atractivas) chicas del colegio, las cheerleaders, no siempre es tan bonito por dentro como parece ser por fuera. Como para no dejarse llevar por las apariencias...

Llegados a este punto, tengo que actualizar (algo menos de 24 hrs. después de la publicación de este post) e incluir el comentario de Hilda (La cámara de las meditaciones) que se refiere a una idea importante y que tengo que confesar que ayer se me pasó.

Hilda nos hace ver que: "Concuerdo que las apariencias engañan en el caso de "las exitosas chicas" aunque también que Mía sufriera un poco de transformación no estaba tan mal porque no está de más darle una manita a la naturaleza, sin alterar la escencia".

A mi modo de ver, tiene toda la razón. ¡Mil gracias por este aporte!

Y que no vale la pena un chico lindo, como Josh Bryant, sino que es mejor un buen y fiel amigo, como Michael. Aquí, nuevamente, las apariencias engañan.

Me gusta mucho el personaje de Charlotte. Una joven profesional, muy profesional, pero no fría ni sin corazón. Trabajadora, pero sin stress. Tal vez lo que nuestra sociedad necesita. Mujeres competentes, pero que no dejen de ser personas, que sigan siendo sencillas y con un componente de competencia social y de inteligencia emocional muy grande.

Joe es, a mi modo de ver el personaje menos real. Es simpático, pero podría haber sido mejor, haberle sacado más partido a los diálogos con Mia y con la reina. Sobre todo cuando se considera su "relación" con la Queen. Por otra parte, se lo muestra como el fiel servidor de la monarca, dispuesto a morir (de amor) por ella y la royal family.

Me gusta, como adelanté más arriba, la relación de Helen y Mia, que no es de control absoluto, sino de amistad y de confianza, con todos los altibajos que tiene en un momento tan decisivo y difícil en la vida de la hija que busca su camino, sin que la mamá se oponga o intervenga demasiado.

Es una pena, eso sí que el papá de Mia no se haya preocupado mayormente de ella, salvo pagándole el colegio y enviándole regalos. Es el destino de muchos niños que crecen sin papá. En fin, aquí las circunstancias eran excepcionales y si el príncipe de Genovia hubiese estado más presente, no hubiera habido película. Y el barón Siegfried von Troken hubiese accedido inmediatamente al trono.

La típica historia de la norteamericana que sube a las alturas de los royalties europeos... La única diferencia con la realidad es que no son las norteamericanas o sus descendientes las que están "sentadas" en tronos del viejo continente, sino las hispanoamericanas, cuento, por lo menos a dos: Sylvia, hija de una brasilera y... la Gran Duquesa de Luxemburgo, que es cubana.

Aunque soy antimonárquica, les recomiendo esta película, para todo, realmente para todo espectador. Muy buena, muy divertida, para toda ocasión.


miércoles, 20 de febrero de 2008

martes, 19 de febrero de 2008

Arte y Pico 1


¡Mil gracias a Benita por este premio! En su post de 12 de febrero pasado, ver PREMIO ARTE Y PICO

Un premio que nació recientemente de manos de Eseya, una bloguer uruguaya, ver Ha nacido un nuevo premio

A mi vez, me gustaría dárselo a los siguientes cinco blogs amigos:

1) El Desván de Luna, ¡cómo podía ser de otra manera! si Luna es una de nuestras comentaristas estrellas;

2) al igual que nuestro querido rayco (comentarista estrella, también en mi blog de política y economía), de elrincóndelermitaño;

3) Letizaida Martínez, que conozco hace muy poco, pero es un blog que promete mucho;

4) Cinematófilos, excelente blog de cine y

5) Rock and Roll Tube, que conozco, igualmente desde hace poco; pero que me gusta mucho.

Las "reglas" del premio son:

Las reglas son: 1) Debes elegir a 5 blog que consideres sean merecedores de este premio por su cratividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.

2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autora y el enlace a su blog para que todos lo visiten.

3) Cada premiada, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que la ha premiado.

4) Premiada y premiadora, debe exibir el enlace de Arte y pico, para que todas sepan el origen de este premio.

5) Exhibir estas reglas


lunes, 18 de febrero de 2008

Sweeney Todd


Queridos amigos: del excelente blog argentino No me parece, me gustaría recomendarles esta reseña de José Benegas, sobre una película que aún no he visto, pero tal vez vea mañana: Sweenie Todd


sábado, 9 de febrero de 2008

Encuesta sobre Los Miserables en elrincóndelermitaño


Queridos amigos, los invito a votar en esta encuesta en el blog de nuestro querido amigo rayco:

¿Qué película de la novela "Los Miserables" prefieres?


Para que vayan pensando en la respuesta, mientras hacen clic en el link (con la parte derecha del mouse y para abrir en una nueva ventana o nuevo tab, claro), las alternativas son:

Los Miserables (Gérard Depardieu, año 2000)

Los Miserables (Liam Neeson, 1998)

La versión francesa(Depardieu) y quiero que hagas una crítica.

La americana(Liam Neeson) y quiero que hagas una crítica.

Rayco nos pide una crítica... con gusto, en un artículo que escribiré más tarde, de mi versión preferida (no diré cuál es, para no influir en vuestras preferencias). Sería buenísimo que los amables lectores de este blog, escribieran también alguna crítica de las mismas.

La única duda es que, cuando dices "la versión francesa" y "la americana"... no capto mucho de qué se trata, lo siento, es mi típica ignorancia, prefiero preguntar...


martes, 5 de febrero de 2008

Sophie Scholl


Lamento no haberla visto antes, porque es del 2005. Realmente muy buena, se las recomiendo. En el Banco de datos aparece una crítica muy acertada de un ciudadano suizo, Stanislas Lefort:

"The story of one of the rare opposition movements in Germany during World War II, entitled The White Rose. The story traces the last days of Sophie Scholl, whose moral stature and courage are admirably brought to life. As far as the script, I'll remember more than anything the extraordinarily intelligent dialog between the main character and the policeman interrogating her. This film isn't just a historical reconstruction; it's also a plea against the fanaticism and right-wing extremism against which not only German-speaking countries have to fight. In this sense, this short episode (four days) about life in Munich in February 1943 takes on a universal dimension".

Sí, hoy encargaré el libro, sólo para leer los diálogos que podrían leerse en las clases de las facultades de Derecho del mundo. Creo que un sólo diálogo entre Sophie y Mohr, puede explicar más que diez clases de 90 minutos cada una.

Escribí tres artículos al respecto sobre temas puntuales en otro de mis blogs:

Roland Freisler ; Freisler vs. Schwerin y Conciencia y ley


Los dejo con el trailer:



domingo, 3 de febrero de 2008

23 - The number 23


¿Me creerán si les digo que es una película familiar? Sí, cuenta la historia de una familia... de cómo la familia ayuda a superar un problema psíquico gravísimo, con amor, con dedicación, con confianza.

Si pasan los 15 ó 20 primeros minutos... les prometo que no se arrepentirán. En estos primeros minutos, eso sí, hay sexo sadomasoquista, muertes, mucha sangre y un mundo oscuro e irreal. Tanto que estuve a punto de proponer ver otra cosa, porque me parecía, además, muy del estilo playback time (la película en la película de Mr. Bean's Holiday). Pero todo es tan poco real, que no es terrible, como seguro que sería si la cinta fuera alemana...

Pero, en un momento, la cinta hace un vuelco hacia la realidad y vale la pena llegar hasta él. Y segiir viendo...

Como dice Jim Carrey o Walter Sparrow, esta no es una historia con un final feliz, pero sí con un final justo. Y, por ello, diría yo, feliz...

Tal vez el principal mensaje de la cinta es: no podemos caer en el determinismo, ni aceptar "la fuerza del destino"; por el contrario, cada uno, cada una es libre de tomar sus propias decisiones.

De alguna manera me recordó lo que decía Spiderman en la última película: somos producto de nuestras propias decisiones.

Vale la pena también ver los extras, menos aquel en que los tres profesores de matemáticas (incluyendo al hispanic Medina, ¿no es este el nombre de la ciudad del profeta?) nos hablan del número 23, esto... se lo pueden saltar.

Hay, entre las escenas no mostradas, una en que Walter y Agatha conversan en el negocio de ella y es realmente lamentable que no se haya mostrado. Pero, el director (qué cantidad de pulseras y collares tiene, o ¿serán talismanes?), explicó que habían filmado mucho y tuvieron que cortar también mucho.

Pese a lo terrible que es la historia de una persona que sufre una enfermedad psíquica que lo puede llevar a asesinar, no es una cinta que te deje un sabor malo, por el contrario, siempre que la veas entera... hasta el final. Una historia de Amor y de entrega y confianza...

La cámara, ¡excelente! Tan sólo con los colores y los tonos, se muestra que hay mundos diferentes, muy diferentes.

Jim Carrey no nos podía defraudar.