martes, 26 de febrero de 2008

Die Fälscher - The Counterfeiters - Los falsificadores


Ayer en la tarde, fui a devolver la película del fin de semana a la mediateca.

Pregunté, sin mucha esperanza, si Die Fälscher estaba disponible. No la había visto nunca en los estantes de las películas nuevas; pero, si la tenían, supuse -erróneamente- que estaba prestada, ya que había ganado el Oscar a la mejor "película extranjera".

Cuál no sería mi sorpresa cuando el chico de la caja -que no conocía la cinta, pese a que siempre comentamos lo que llevo- me dice -luego de consultar la computadora-: "sí, hay una película".

Esto, para que se hagan una idea de lo poco que se conoce esta cinta austriaco-alemana, en Alemania. Es más, los diarios de hoy -tampoco los de ayer- no tienen en su primera página, nada acerca del premio (salvo uno).

Su director, entrevistado en Hollywood por la prensa alemana (cito de memoria) dijo que, en los Estados Unidos, había muchos descendientes de europeos que se vieron envueltos en los acontecimientos, pero que allá se veía el tema desde un punto de vista más fácil de ser tratado. Claro, en Alemania -y parece que en Austria, aún más- la temática campos de concentración y exterminios, es sumamente difícil.

Es un tópico, en sí, difícil, sobre todo cuando este horrible genocidio ha ocurrido aquí. Además, una generación entera calló sobre el tema. Esto fue, en definitiva, una de las causas, uno de los detonantes de la revolución del 68 en los países de habla alemana.

En fin, parece que, con el tiempo, vamos superando el problema y podemos acercarnos racionalmente a esta difícil temática, al menos, a través del cine. Además y aquí entre nos, después de que Dani Levy hiciera su Mein Führer - Die wirklich wahrste Wahrheit über Adolf Hitler, parece que el tema se puede asumir en forma algo distinta a cómo hasta ahora se ha hecho o no se ha hecho. Aunque hay que reconocer que Dani es Dani y no a todos se le permite lo que se acepta o se le permite él.

La película en comento está basada en un libro autobiográfico, escrito por Adolf Burger, concretamente en su obra Teufels Werkstatt = el Taller del demonio. La primera edición, de 1945, está en checo y se llama "El número 64401". Recuerden que en los campos de concentración, no había nombres sino sólo números... Un número muy pequeño que se explica porque él estaba en el comando que recogía el equipaje de los condenados a las cámaras de gas y entre las maletas, bolsos y ropa, había alimentos. En total, contando la obra primigenia y la última, aumentada, de 2006, su libro de Burger cuenta con cinco ediciones.

Burger es interpretado por el berlinés August Diehl (perdonen mi superficialidad, pero, pese a ser el actor que mejor se ve de todos en la película, no puedo dejar de mencionar que se parece al descabezado, al Hesse, en Sleepy Hollow).

Es un comunista dispuesto a morir antes de sacrificar sus ideales y trabajar para los nacional socialistas. No se deja intimidar, es inquebrantable. Estaba casado: Gisela (asesinada cuando, teóricamente, trató de huir de Auschwitz) y él tenían el lema: "Somos prensistas, para multipliar la verdad". La verdad marxista, claro.

Liberado el 5 de mayo, Adolf logró llegar el 20 de mayo de 1945 a Praga. En Popgrad, su pueblo, comprobó que su mamá y su papá habían muerto en los campos de concentración de Ravensbrück y de Sachsenhausen, respectivamente, donde habían sido deportados cuatro semanas antes del término de la guerra.

Burger aún vive y estuvo en Potsdam, en los estudios Babelsberg, revisando la reconstrucción del block 18-19 del campo de concentración de Sachsenhausen

Con todo lo que nos podamos identificar -y admirar- con el idealismo, la valentía y la consecuencia de Burger de la película, y menos -o nada- con su adhesión a la ideología marxista, el protagonista es, en realidad, Salomon Sorowitsch (leo que se llamaba Salomon Smolianoff), interpretado magistralmente por el vienés Karl Markovics. Sally es el verdadero héroe (o anti-héroe) de esta historia. Aunque se ha criticado que la película no tiene héroes...

Un hombre del "bajo mundo", una suerte de "rey de los ladrones" o más bien, "rey de los falsificadores", pero que, como dice la primera mujer con la que se acuesta en la película, no es tan malo como parece.

Fíjense, en esta escena en el local de Berlín, que el "nuevo nazi" Ludwig (el que le pide dinero prestado) es homosexual, al igual que el tipo que lo hizo entrar en el partido. Fíjense además en la mujer del bajo mundo que desprecia a Sally por ser judío y él le dice al "amigo" que se la presentó: "debiera vomitar el champagne, porque es un Rotschild".

Sally vive de la necesidad de los demás, Hans, el joven de la resistencia judía intenta hacerle ver lo que están haciendo "con nosotros". Sally le dice una frase que no deja de ser significativa "los problemas de los judíos se producen porque no se asimilan" (pensé en el muy asimilado Dr. Hahn, del Instituto de crédito de Hamburgo... también en Sachsenhausen). Y le ofrece a Hans hacerle un documento que diga que es más que ario y que desciende de un dragón.

Nótese que Sally fabrica a la mujer que le lleva Hans, un pasaporte argentino, a cambio de que ella se acueste con él... (escena que está demás y hace -esta y otras- que la cinta, lamentablemente, no sea apropiada para niños, pese a que en Alemania está para 12, pero es que en este país, el único criterio para fijar el límite de edad es la violencia y no el sexo). Y en eso, lo descubre Herzog, el funcionario policial que avanza hacia director de un campo de concentración.

Y aquí me tengo que detener para explicarles que todo el personal que "trabajaba" -aunque no se puede llamar trabajo a ello- en los campos de concentración y exterminio, no eran militares alemanes -como algunas veces se piensa, porque llevan uniforme-. No, eran de la SS, el grupo paramilitar del Partido único, del Partido Obrero Nacional Socialista.

Hay una escena en Mauthausen, 1939, una de las primeras. Quien golpea al hombre en el suelo, no es un alemán, sino otro judío, un Kapo. Sobre el Kapo, se vuelve en la escena siguiente, en que se muestra la violencia ejercida por estos mismos judíos encargados de sus compañeros por encargo de los SS. Todos los relatos de los recluidos en los campos de concentración que he leído, hablan de la crueldad de los Kapos que habrían sido aún peores que los mismos nazis. Dr. Klinger es evidentemente una excepción.

Fridriech Herzog (cuyo lema es "cada uno es su propio prójimo", cada uno y su familia, claro), interpretado por Devid Striesow, un actor del Este de Alemania, de la ex-República democrática alemana o, como se decía comúnmente, de la "alemania comunista" había sido comunista (al igual que Roland Freisler, el juez que condenó a Sophie Scholl, quien había sido comisario soviético. No sé, pero los que están arriba, siempre están arriba... da lo mismo en qué régimen).

Las tonterías que dice acerca de la familia, la educación y la llamada Menschenführung (= dirigencia, conducción o liderazgo de las personas es una típica estupidez y es lo que muchas veces hoy también venden por "familia"). Herzog se prepara bien para ocupar un lugar en la sociedad donde le toque vivir después de la guerra. Es de los que siempre estarán arriba, porque siempre servirán al que esté más alto que ellos, al tiempo que patean al que está abajo...

Frau Herzog es intolerable, la típica mujer doble (al igual que su marido) y absolutamente tonta. Pero no les cuento más sobre este personaje y sus tres retoños, típicamente arios. Herzog se parece mucho, sólo físicamente claro, al ex-ministro-presidente de Baden-Württenberg, Erwin Teufel

Herzog vive muy bien, la casa fue probablemente confiscada a algún judío y entregada por un arriendo / alquiler bajísimo a los jerarcas del partido... era la práctica de aquel entonces. Se queja con Sally de que a él lo presionan "desde arriba". Sally negocia el logro de los objetivos que le exigen a Herzog, a cambio de medicina para Kolya Karloff (un joven dibujante, procedente de Odessa, ciudad donde vivía una mezcla increíble de pueblos y etnias), interpretado estupendamente por el actor berlinés Sebastian Urzendowsky

Este es un aspecto que habría que destacar de la película: la amistad, el compañerismo, la lealtad (defensa de Burger por Sally frente a Zilinski (interpretado por Andreas Schmidt). No dejar a nadie en el camino. Desvivirse por los demás, apoyarse mutuamente, pese a las peleas... sobre todo con Burger que, pese a todo su idealismo, no era un hombre fácil.

Adolf acusa a Sally porque se vende a los nazis (por eso le dice "pequeña prostituta"); pero no hay que olvidar que Sally protege y defiende a sus compañeros, en lo que también están empeñados el médico (lema: "sólo si sobrevivimos, los habremos vencido") y también Atze (Veit Stübner, otro berlínes).

Entre paréntesis, Adolf Burger vive un compañerismo o amistad, en el mejor de los casos, de clase (hace acepción de personas) y esto no me parece aceptable, pero está muy de acuerdo con su ideología marxista (se ve claramente en la escena en que desprecia públicamente a la mesa de los "ricos").

A mi modo de ver, la relación entre Burger y Sorowitsch está bien dibujada. No les quiero contar mucho, pero no me parece que Sally sea un vendido o un aprovechador, aunque, sin duda, no rechaza lo que puede tomar (por ej. cuando pinta a los nazis y para los nazis, empezando por el vomitivo de Holst). Una escena que me parece que muestra la posición de los dos hombres es aquella en que les dan la "ropa usada". Sally no la rechaza y se coloca la ropa de hombres que murieron en la cámara de gas, Adolf, no. Él prefiere pasar frío, pero no se la pone.

La música... una cree que está viendo una película argentina, salvo por las operetas (para no escuchar lo que pasa afuera, los golpes, los gritos, los ladridos y los disparos) y por el aria de Loszek (el único religioso del grupo), interpretado por al artista ruso Lenn Kudrjawizki (y el Cielito lindo). Fíjense la insistencia en el tema de Volver No hay grandes orquestas, ni música fenomenal, pero está bien, una buena mezcla, "pega" con la época.

El trailer, pésimo. Un cazabobos. No me extraña que la cinta haya pasado sin pena ni gloria por los cines alemanes. Los trailers son algo que los alemanes, definitivamente, no saben hacer.

Escuchaba una entrevista con el director y libretista, el austriaco (vivió un tiempo en Düsseldorf, por el trabajo de su papá), Stefan Ruzowitzky (una entrevista sobre otra película suya, ¿me lo pueden creer? es que parece que acá nadie pensaba que le darían un Oscar) y él decía que lo que más le importa es la historia... Lo que en mi casa llamamos "el argumento" de la película.

El final... podría haber sido mejor, la verdad es que lo encuentro sin sentido... Tal vez quiera mostrar que la vida es un juego o que el vicio del juego consumirá la vida de Sally. La francesa que le ponen al lado, no me convence en absoluto.

Le deseo lo mejor a Sally, pero me temo que no lo logre...


5 comentarios:

Rayco dijo...

Shhhh, que todavía no la he visto ;-)

Marta Salazar dijo...

rayco! qué rapidez!

espero que hayas leído la versión definitiva, es que la no-definitiva tenía demasiados errores, así que la cambié inmediatamente después de subirla!

sorry si has leído la versión con errores!

un abrazo fuerte!

fjaos dijo...

Me parece bien la crítica de la película y coincido en bastantes puntos con ella. Lo que no entiendo es ese desprecio y descalificación permanente por el marxismo y los marxistas. Yo no lo soy, pero ¿de verdad piensa que es una ideología tan perversa? Creo que se nota de qué pie cojea...

Marta Salazar dijo...

estimado fjaos, muchas gracias x tu comentario!

en cuanto a la pregunta "¿de verdad piensa que es una ideología tan perversa?",

te respondo: sí. Así lo pienso.

Tú eres espanol y tal vez no tengas esta experiencia con el marxismo; pero nosotros, en Europa Central... sí la tenemos.

... sabemos de lo que hablamos. Si quieres saber más de mi opinión, te invito a leer TODO lo que aparece sobre Lennart Meri (lo conoces, verdad?) en mi blog de Política.

Y además, leer los blogs de Europa central y oriental, te recomiendo los muchos blogs ucranianos que tengo en mi blog roll (no en este blog, sino en el otro),

No te olvides además, quién controla China hoy... el Partido Comunista chino.

Un saludo grande!

Marta Salazar dijo...

ah! y te recomiendo que veas también los tags del Holodomor,

a ver qué nos dices,

muchos saludos!