martes, 28 de agosto de 2007

No a James Bond


De 28 de nov. 2006

Hoy es martes y nos toca ir al cine... James Bond sería, en circunstancias normales, la película que veríamos.

Sin embargo, no la veremos. Y que conste que veo las cintas de James desde hace décadas. Todas en el cine. Al menos yo, tengo cuatro motivos para ello:

1) la pésima elección del protagonista.

No tiene altura para ser un James Bond, no sólo porque es feo, sino porque tiene una expresión facial (¿gracias a la cirugía o al Botox? ¿o a ambos?) que no me gusta. Ha sido el malo de la película en varias historias que he visto. No tiene pasta, ni madera para 007.

2) según leí en un comentario de Texte zur Film, al comienzo de la película, mata descaradamente a dos personas y cuando la espía le pregunta por qué, contesta que, de otra forma, no sería buen profesional.

No, este no es Bond.

3) el director estuvo metido en un problema de prostitución (ilegal) y la prostitución -esa esclavitud moderna- es algo que es inadmisible.

4) por la escena del póker... en que se muestran cuerpos plastinados, esto es, cadáveres humanos... creo que me daría tanto asco que tendría que vomitar y no puedo exponer a mis amigos y a los vecinos en el cine a algo así.

Las cuatro razones no están colocadas en orden de importancia... de importancia subjetiva, esto es, no es la 1a. razón -para mí- más importante que la 4. Incluso pienso que la 4 es la que, a mi modo de ver, tiene más relevancia.

La música es mala y el tema principal no toma la típica música de James Bond. Imperdonable.



Para mí, la mejor película de James Bond sigue siendo For your eyes only.

La última también estuvo muy bien.

Debo reconocer que sinceramente, las de Sean Connery no me gustan mucho, sobre todo porque aún presentan a las mujeres de una manera que no me gusta para nada. Pero esto será tema -tal vez- para otra oportunidad.


1 comentario:

Martín dijo...

La última película de Bond tampoco me gustó: primero, el argumento no me pareció original; segundo, coincido en que Craig no estaba a la altura de Bond