domingo, 30 de diciembre de 2007

Die Flucht 1a. parte


Es una película para televisión (como casi todas las películas alemanas buenas). El mercado cinematográfico alemán es reducido y es muy difícil producir cintas que "lleguen" a todo el mundo, tanto por la calidad que se espera de los artistas, como por la de la cámara, como también por la temática.

Sí, esta es una historia muy propia de Europa central durante el s. 20. Es un drama histórico, como nos explica Ulrich Göpfert en su excelente página.

La historia de fondo es la Vertreibung, la expulsión de los alemanes del territorio de Prusia Oriental (hoy compartido entre Polonia y Rusia); pero, para que no sea un documental más, tiene, una historia central de amor y varias historias o relaciones paralelas.

La historia de amor más importante es protagonizada entre Lena (Magdalena, un nombre muy poco aristocrático, me parece que fue mal escogido) y Francois (trabajador forzado francés, sí, durante la guerra, hubo muchos "enemigos" condenados a trabajos forzados, sobre los trabajadores forzados, ver Ernst Leitz el otro Schindler, lo que escribo sobre su hija, Elsie Leitz en quien se podría haber basado la película).

Pero no, supongo que, para llegar al gran público, ávido de conocer la vida de los royalty, tenía que ser una "condesa" la protagonista.

Y el héroe no podía ser un ucraniano (aunque los ucranianos se ven muuuuuy bien, iba a escribir mejor que los franceses, pero no quiero llegar tan lejos), porque los ucranianos.... en Alemania, es que no son tan chic, tan bien vistos, como los franceses.

El actor francés (Jean-Yves Berteloot), aunque el personaje es bueno, el actor no me gusta. Está como demás, tiene la boca torcida y hay sólo unos pocos momentos en que se ve realmete bien (de lejos y de frente). Verse mejor que su rival Heinrich no es muy difícil.

Es muy raro cómo habla Francois, parece que todo el tiempo estuviera susurrando. ¿Habrán querido darle un toque sensual? que, por otra parte, no corresponde, sobre todo porque Lena habla muy fuerte, como sí corresponde a esa generación de mujeres de la nobleza alemana, además es "muy mandona", como también puedo atestiguar que eran /son este tipo de mujeres.

Maria Furtwängler, por el contrario, me parece una muy buena actriz, se ve bastante bien, de manera que podría haber sido una actriz internacional. Es la comisario o comisaria (no sé cómo se dice) en una serie policial alemana de televisión que es bastante popular, Tatort. Su personaje es bastante real, no exagera, ni quita nada.

Es la típica condesa alemana que sabe lo que tiene que hacer, la mujer alemana (la única que puedo admirar) que actúa de acuerdo a los dictados de su conciencia (algo muy kantiano, después de todo estamos en Ostpreussen, la patria de Kant). A diferencia que casi todos a su alrededor, incluyendo a los del castillo vecino, a los Gernstorff, quienes se amoldan a las circunstancias y cumplen su deber, da lo mismo cuál sea su deber. Esto de cumplir el deber por el deber o como un fin en sí mismo (lo que se denomina un Selbstzweck), es más kantiano aún.

Los Gernstorff (sobre todo el tío Rüdiger) cumple con su deber y se alinea con los nacional socialistas. Para así obtener los favores que de ellos necesita y poder continuar trabajando la tierra heredada de sus antepasados ininterrumpidamente desde hace 600 años. Además él es un servidor del estado, que ha pasado a sustituir al rey.

Sophie, su sra. es demasiado débil (consumida por la morfina, no olvidemos que, en aquel entonces, se abusaba de la morfina, llamada en la película el oro líquido, para calmar muchos dolores; el problema era que los pacientes, aún ya curados, seguían siendo dependientes de la droga) para hacerle frente, tanto a su marido como a las circunstancias. Ella había cumplido su deber de darle a la familia Gernstorff, tres hijos varones, que era lo único que les interesaba a "las familias", según ella misma le dice a Lena.

Lena se había ido de Prusia Oriental a Berlín, después de que su papá la rechazó por no querer deshacerse de la hija que estaba esperando, sí, ya en aquel entonces parece que ya se practiban los abortos y al más alto nivel social. Ella vuelve a su casa, supone que para ver morir a su papá -que, en un comienzo la rechaza- y, en el fondo, su regreso y el conocer a su nieta, contribuyen esencialmente a su recuperación. Recuperación que acaba en el suicidio antes de que los soldados soviéticos entren a su casa y unos minutos antes de que maten a sangre fría a su mayordomo Dietrich. De la Convención de La Haya y del derecho internacional, no se había escuchado nunca.

Rüdiger, marido de Sophie discute con Ferdinand (su hijo menor y el preferido de su mamá; otro hermano ya había caído en la guerra, al igual que el hermano de Lena) y le reprocha que esas ideas que tiene (en contra de los nazis, en contra de la guerra y porque ha visto los horrores cometidos por los nacional socialistas en contra de la población civil) son como las de Stauffenberg y Cía. Sí, no podemos dejar de mencionar que el grupo de Stauffenberg y otros se reunía en un castillo en Prusia Oriental y que, si bien, estas discusiones no trascendían a la luz pública, lo más probable es que los nobles de la zona, hayan sabido de ellas.

Al cumpleaños de Sophie llega el vice Gauleiter (uno de los jefes regionales del partido, el subjefe sobre un Gau, que era una división territorial propia del Partido Obrero nacional socialista). Llega justo cuando Ferdinand cuenta de los horrores de la guerra y por qué él no quiere volver al frente oriental.

Sin duda, un cuerpo extraño que no "pegaba" en lo más mínimo en la celebración. Un hombre simple (como eran los dirigentes del partido), mal educado, poco fino, un esclavo de las ideas de la raza y del socialismo nacionalista propiciado por esta ideología, una de las dos más deletéreas del s. 20. Pero un personaje con poder... y por eso había que mostrarse servil frente a él, para cambiar un favor por otro, de acuerdo a la forma (a mi modo de ver) equivocada de ver la vida según el do ut des romano, el doy para que des del derecho romano.

Supongo que algo así fue lo que le ocurrió a la "condesa Rechnitz", aunque en realidad, ella no era de la nobleza, sino que era de una familia de industriales (Thyssen), casada (por dinero, porque él necesitaba el dinero de ella para seguir criando caballos) con un conde húngaro.

La escena de las violaciones de las dos mujeres por parte de los soldados rusos está bien, no es ni mucho, ni poco. Durante decenios se guardó silencio sobre el tema y las que más silencio guardaron fueron precisamente las mujeres víctimas de ellas, como si hubiera sido "culpa" suya.

Sí, por siglos se vió la violación como parte del botín, de acuerdo a un atávico derecho de guerra. Recién en el siglo 21 se ha reconocido la violación, crimen contra la humanidad en el derecho internacional, más bien en el derecho penal internacional y ello, gracias a Carla del Ponte

Tenía que ser un historiador inglés, cuyo nombre olvidé quien "destapara" hace apenas unos años lo ocurrido: (los millones de) violaciones que tuvieron lugar por parte del Ejército Rojo y con conocimiento y por orden de sus superiores en los territorios vencidos.

Después de todo, doce millones de alemanes, entre 1945 y 1948, fueron expulsados o debieron abandonar (que es lo mismo, si se quedaban, los mataban, las violaban y destruían sus casas) de sus respectivos pueblos, donde sus familias habían vivido, en muchos casos por más de 600 años. De ellos, dos millones de personas murieron en la huída.

En la película, de ninguna manera se deja mal a los polacos, cómo podrían haberlos dejado mal, si fue el Ejército Rojo el que devolvió con muerte y horror lo que los nacional socialistas les habían hecho a ellos unos años antes. La discusión con el gobierno polaco sobre el museo de las explusiones en Berlín es una tontería, algo propio de gente que vive en el pasado, del tipo Kaczyński y similares.

Durante la película, especialmente en la segunda parte, cuando se ve cómo los nazis intentaron evitar la huída de los alemanes de estos territorios (Lena les reprocha una y otra vez que no hayan evacuado antes la región => no les importaba la población civil a la que estaban dispuestos a sacrificar), recordé Der Untergang, Downfall, El hundimiento, La caída.

En la película recién mencionada (basada en el libro de un insigne historiador, Joachim Fest; Die Flucht está basada en la obra de dos periodistas mujeres, una de ellas, de la familia Dönhoff y sobrina nieta de la conocida editora del izquierdista Die Zeit, Marion Gräfin Dönhoff), se pone de manifiesto el convencimiento del Führer y su cohorte de fanáticos que "sostenían que un pueblo que no es capaz de vencer una guerra, es un pueblo que merece morir". Esta idea es, en otras palabras, las que repita el viceGauleiter ("aunque quede una sola mariposa en Ostpreussen, ésta debe resistir hasta la muerte") e incluso Fritz, una y otra vez.

Fritz merece unas líneas, el pequeño nazi. El partido, según le explica a Lena su mamá Babette es la posibilidad de subir, de estudiar, de ascender socialmente. Sí, esa gente pequeña, esos pequeños burgueses son quienes hicieron tanto daño a Alemania.

Cuando Fritz -siempre vestido como Hitlerjugend- decide irse a la guerra y su mamá trata de impedírselo, su abuela le reprocha: "cómo quieres que actúe de otra manera, desde que nació, no ha oído otra cosa (que la propaganda nazi), tampoco de ti". La abuelita tiene toda la razón.

Babette, su mamá, está muy bien caracterizada como una mujer sencilla que ha servido desde que nació a una familia noble. Se dice que en Prusia Oriental, la situación social era plenamente feudal, todavía en el s. 20. En la segunda parte de la película asistiremos a su metamorfosis que, en realidad no es tal, sino la otra cara de la misma medalla.

Asimismo, pienso que, en mi vida en Alemania, he encontrado a muchos Fritz... con su personalidad de denunciantes.

Y también a muchos Heinrich, abogados formalistas y positivistas que no ven -como Kelsen- que hay un derecho más allá del derecho positivo. Tienen muchos crímenes (que no lo son porque se ajustaron a derecho) a su haber. En el caso de Heinrich, incluso el suicidio de su hermano.

Pero de este tema, hablaremos al comentar la segunda parte.


9 comentarios:

Rayco dijo...

Ni idea Marta, de la tele alemana sólo conozco "Forsthaus Falkenau" (si se dice así claro...)

Marta Salazar dijo...

ja ja, nunca la he visto (es que no capto tele, "gratis" en mi casa, así que no veo, no puedo ver), pero tiene un nombre muy divertido,

en todo caso, es un DVD que originalmente fue hecho para la televisión, esto no lo dejé muy claro, sorry,

un abrazo!

Rayco dijo...

Bueno, quizás te sonaba de oídas. Yo pillo poco de la serie pero parece buena jajaja. No creo que haya llegado a España este DVD...He vuelto a ver "The best years of our lives", están películas deberían estar prohibidas en Navidad... jajaja

Marta Salazar dijo...

ja ja, you're right!

muchos saludos y que lo sigas pasando bien... quiero decir que lo pases bien hoy en la noche!

Embajador en el Infierno dijo...

Desgarradora película. Hace un par de semanas la pusieron en TV en España. La enganché por pura casualidad y me gustó mucho, si bien la historia de amor entre el francés y la alemana me parece cualquier cosa desde forzada hasta esperable.

También, ¿porque no decirlo?, me atrajo mucho la protagonista más que nada porque es fisicamente igualita, igualita a dos de mis hermanas. De hecho mi mujer se quedo casi petrificada del inmenso parecido físico. Tenemos cierta ascendencia alemana (colonos que en tiempos del rey Carlos III o Carlos IV se establecieron en las zonas mineras del sur de España), será por eso......

Marta Salazar dijo...

Nooo! y sabes que tiene 40! aunque se ve mucho más joven! En una entrevista contó que su hijo de diecitantos (olvidé, si tiene 14, 15 ó 17) le había molestado que la besara el actor, porque parece que, como comisario, no besa a nadie, ja ja!

"la historia de amor entre el francés y la alemana me parece cualquier cosa desde forzada hasta esperable", sí, en esto tienes toda la razón... era de esperarse,

mi proposición habría sido que se casara con Ferdinand!

O que Heinrich cambiara...

Con Nicolai, no, porque era muy feo, ja ja, es broma.

Tienes razón, es una película desgarradora, como lo fue la realidad de entonces.

Que esperemos que nunca más vuelva a repetirse...

Un abrazo querido embajador!

PS: Lo de los colonos alemanes en Spain, lo había oído, sería magnífico que nos contaras algo más de esa parte de la historia, relativamente desconocida.

Embajador en el Infierno dijo...

Pues si, la verdad es que la chica se conserva estupendamente. Mis hermanas están por los treinta y pocos.

Sobre los colonos alemanes en el sur de España no se casi nada. Apenas las historias que nos cuenta mi abuela sobre sus tíos abuelos que eran altos como chopos, rubios y con los ojos azules y hablaban perfecto español (eran españoles) con acento andaluz para desconcierto de las gentes.

A pesar de todo el tiempo que ha pasado los rasgos alemanes perviven bastante sólidos en la familia. En cada rama hay por lo menos un o una pelirrojo/a, blanquísimos colores de piel, caras anchas, y sobre todo, sobre todo mujeres muy mandonas. Tal como las describes. De hecho mis dos hermanas no solo recuerdan a esta mujer fisicamente sino también por su "poderoso" caracter. Es todo la mar de gracioso.

Intentaré averiguar algo sobre los colonos. Ya te contaré.

Marta Salazar dijo...

"Sobre los colonos alemanes en el sur de España no se casi nada."

sería un buen tema de investigación para un doctorado! en historia, antropología o incluso, economía!

"Intentaré averiguar algo sobre los colonos. Ya te contaré." sería ideal!

Ah, también sería un estupendo tema para una película! Un abrazo querido Embajador! y gracias!

Embajador en el Infierno dijo...

Marta,

aqui se está hablando del tema.

Saludos